Más de 37 años trabajando con
 niñas, niños y familias en situación
de vulneración.
María Ayuda

El año 1983, en medio de una fuerte crisis económica en el país, el Padre Hernán Alessandri, miembro de la comunidad de los Padres de Schöenstatt, se conmueve con la presencia de niñas menores de edad, ejerciendo comercio sexual en las calles producto de la extrema pobreza.

Ante esta situación, recurre a la solidaridad de la sociedad civil y convoca a un grupo de familias para que le ayuden a fundar la primera casa de acogida para estas niñas, con un modelo pedagógico basado en tres pilares:

1) Fortalecer la dignidad.

2) Entregar experiencia de hogar y familia.

3) Sanar los vínculos consigo mismo, con los demás y con Dios.