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HISTORIA DE ÉXITO: UN VIAJE DE VIÑA DEL MAR A SANTIAGO QUE CAMBIÓ VIDAS

En las residencias de María Ayuda siempre se viven procesos llenos de belleza  y esperanza. Así es el caso de E, una niña que llegó al hogar Padre Alfonso Boess, de Viña del Mar, el año 2019 con siete años de edad, dejando atrás un contexto de consumo por parte de su madre y exposiciones a peligros graves, que iban en total vulneración de sus derechos, incluyendo una denuncia por un posible abuso sexual. Esto, gatilló en la pequeña una depresión que llegó inclusive a algunos intentos de suicidio.

Con estos lamentables antecedentes en carpeta, E ingresa a la residencia y su directora se encuentra con la noticia de que no había familiares directos con los cuales poder trabajar una generación de nuevos vínculos. Pero, gracias al trabajo de búsqueda de equipo del hogar Padre Alfonso Boess, liderado por su directora, Bárbara Aguilera, llegaron al abuelo paterno de la niña, quien contó su historia y mostró su interés en poder formar parte de la vida de E. Coincidentemente, él también la estaba buscando por sus medios, pudiendo encontrarla en esta residencia, con la clara intención de querer reparar el daño hecho a la pequeña.

A raíz de esta aparición, su propio hijo, y padre de E, impugna su paternidad a través de un largo proceso legal y corporativo en donde se involucró María Ayuda y Sename. Con ello, se comenzó con las evaluaciones al abuelo, el cual resultó sumamente exitoso, acreditándose inclusive el vínculo sanguíneo (ADN) con la niña.

Comenzó el trabajo de vínculo, en donde este abuelo, bajo estricta supervisión de la residencia, viajaba cada semana desde Santiago a visitar a su nieta, para posteriormente comenzar con algunas salidas dentro de Viña del Mar, las cuales siempre cumplió con mucha responsabilidad y amor, hasta lograr la autorización del tribunal en el que les permitieron un permiso para que E fuera a pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo junto a su nueva familia.  Fechas importantes, de mucha emotividad para todos, especialmente para niños y niñas.

Durante el mes de enero de este año, la niña comenzó a ir con más frecuencia al hogar de su abuelo, hasta que en febrero, E se quedó a vivir en su nueva casa.

Ha sido tan exitoso su caso que, inclusive, se le pudo dar el alta médica desde Salud Mental, ya que, anteriormente, y durante su permanencia en la residencia, presentaba problemas graves. Hoy, es una niña diferente, con otro lenguaje, otra forma de vestir, otro temple, otra forma de contar sus emociones y llena de armonía con su nuevo círculo familiar.

Las residencias de María Ayuda trabajan en conjunto a un programa de Familias de Acogida, que prestan soporte, atención y seguimiento a aquellos casos a los que ya se les ha dado el egreso, para así, monitorear el bienestar del menor, con el fin de que no vuelva a ser, nunca más, sujeto de algún tipo de vulneración.

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