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¿Cómo han vivido los niños, niñas y adolescentes de residencias?

Lavarse bien las manos y jugar en grupo son algunas de las cosas que los niños y niñas de las residencias han declarado haber aprendido durante la pandemia.

Una consulta de participación de María Ayuda dio a conocer importantes datos que reflejan cómo han vivido estos meses de cuarentena los más de 300 niños, niñas y adolescentes que acoge en 16 programas a lo largo del país.

Esta actividad se realizó en el contexto de la celebración del día de niño, con el propósito de darle visibilidad a sus inquietudes y preocupación durante el tiempo que llevamos en cuarentena. Además, se enmarca dentro del proceso de participación que la corporación lleva a cabo para conocer la opinión y las sensaciones de los NNA, y así poder perfeccionar de manera continua la labor de su equipo de profesionales.

Dentro de los aspectos que más valoran, es el apoyo y atención que reciben de parte de las tías de los hogares, ya que son ellas quienes directamente, les brindan protección y cariño. A su vez, ese apoyo les ha permitido adquirir nuevos hábitos. El 28% de los niños y adolescentes señala que ha aprendido a cuidarse del coronavirus, a usar mascarilla para protegerse, mantener distancia con otras personas y no salir de la residencia para estar libres de contagios. En ese sentido, el 24% indicó que han aprendido a lavarse las manos constantemente y durante 20 segundos.

El juego y la recreación, tan importante en la etapa de crecimiento de los niños, también es un aspecto que ellos valoran durante el largo confinamiento que han tenido. Hay que recordar que todas las residencias de María Ayuda entraron en cuarentena preventiva a contar de marzo de este año. Un 23% dijo que jugar con sus compañeros de residencia, ya sea a la pelota, a las escondidas o juegos de mesa, han sido las actividades que más les ha gustado. Mientras que un 15% de las niñas, niños y adolescentes indicó que han aprovechado para conocerse más entre ellos, conversar y realizar actividades en conjunto, como bailar y ver películas.

“La estadía en una residencia debe ser un periodo transitorio de la vida de los NNA, siempre con el objetivo que puedan reinsertarse pronto en su grupo familiar. En ese sentido, el trabajo que realiza todo el personal que comparte con ellos, incentivándolos a estudiar y también a jugar y generar espacios de recreación, cobra un rol de transformación y entrega un apoyo psicoeducativo fundamental para conseguir ese objetivo cuando sea posible”, plantea Claudia Fischer, trabajadora social y jefa técnica en María Ayuda.

Apoyo en la enseñanza

La educación de los niños, niñas y aolescentes que forman parte de los 16 programas de María Ayuda, también ha estado en el centro de las preocupaciones de la institución. El uso de computadores y otros dispositivos electrónicos ha permitido que los niños puedan seguir con sus estudios de manera online durante la pandemia. Cabe destacar que previo a esta, los NNA asistían a clases de forma presencial.

La tecnología les ha permitido también mantener el contacto con sus familias, situación que la consulta demostró ser particularmente importante para los niños, niñas y adolescentes, ya que la mayoría extraña ver a sus padres y adultos significativos.

Con la ayuda de los terapeutas ocupacionales de las residencias, los NNA han podido conectarse y hablar con sus familiares, vínculo de suma relevancia en su proceso de recuperación socio-afectiva, y vital para que- en un futuro cercano – puedan volver a ser cuidados por su familia directa.

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