Una vez al mes, las niñas y adolescentes visitan a las adultas mayores para hacer actividades manuales en conjunto, además de conversar y conocer sus historias. Estos trabajos, van destinados a mujeres privadas de libertad, generando un lazo imborrable entre todas ellas.

El proyecto “Entrelazadas” conecta a un grupo de adultas mayores de la Fundación las Rosas de Independencia, con niñas y adolescentes de la Residencia Santa María de La Florida y mujeres privadas de libertad del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín.

Las niñas y adolescentes realizan una visita mensual al hogar de ancianos, en donde cada una tiene una beneficiaria, algo así como una especie de apadrinamiento.

Todas las sesiones de actividades se trabajan en conjunto y tienen una temática en particular. Por ejemplo, la semana pasada, fue “colores” y se pintaron bolsas de género con unos dibujos de mandalas que fueron regaladas a las mujeres del centro penitenciario. 

Belén Vaquerizas, terapeuta ocupacional de la residencia Santa María, comenta que todas las niñas son consideradas a participar de esta experiencia, aunque son las menores aquellas que lo hacen con más entusiasmo. “Las más pequeñas se ponen súper contentas y si la abuelita por a,b,c motivo no está, por visita de la familia, o por médico, ellas se ponen muy tristes y acompañan a otra abuelita solo por ese día. Se han apropiado mucho de las visitas y siempre dicen ‘ voy a ver a mi abuelita ‘”.

Este proyecto, que comenzó el año pasado, pretende extenderse por todo el 2020, por lo que ya tienen listo el calendario para el primer semestre que contemplará actividades como tejidos y pintura, siempre pensando en preparar algo para las mujeres privadas de libertad.

“Empatizar y conectarse con la historia del otro, tener compasión y comprensión con lo que les pasa, con lo que sienten las abuelitas, así como también desarrollar habilidades socio-emocionales, son parte de lo que rescatamos de esta experiencia que ha generado un impacto muy positivo en ellas”, finaliza Belén.