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“Este es un primer paso, no podemos parar aquí”


Este pasado 31 de enero se aprobó en ambas cámaras una ley que entrega mayor subvención a las residencias colaboradoras del Sename. María Ayuda es parte de los organismos que se ven directamente afectados por esta medida.

Entrega de mayores recursos, temas relacionados a la fiscalización y transparencia activa, probidad de los trabajadores y el trato digno de los niños y sus familias, son parte de los ítems a regularizar actualmente luego de la aprobación de la Ley Corta del Sename que habla, en gran medida, sobre un aumento en la subvención a residencias colaboradoras, como María Ayuda.

Al respecto,  Ximena Calcagni, directora social de María Ayuda, comenta. “Por un lado, efectivamente es un gesto, es una señal por parte del Gobierno de querer hacerse cargo de los cerca de 5.500 niños, niñas y adolescentes que hoy están bajo el cuidado de una residencia. Hay un reconocimiento que nosotros valoramos mucho. Aunque este aumento no alcanza aún a financiar ni cercanamente, los costos actuales, por lo menos el Estado está viendo que aquí se necesitan más recursos. Lo segundo es que estamos en una situación muy difícil y este aumento le da un poquito de aire al sistema”.

Si bien la cifra de aumento a la subvención bordea los 100 mil pesos, según Ximena no es suficiente para cubrir el déficit con el que está funcionando el sistema de residencias. Del total de gastos de María Ayuda solo el 35% es financiado a través del Estado y el otro 65% se hace a través de sociedad civil, donantes y personas naturales.

Esta ley, además, trae consigo mayores exigencias que aún no se dan a conocer y que se hará a través de una modificación al reglamento de la Ley 20.032. Estos cambios, están en la fase final de redacción en el Ministerio de Justicia, luego deben ser revisados por la SEGPRES y DIPRES y posteriormente ser aprobados por la Contraloría a toma de razón.

Recién ahí se hace efectivo el aumento de subvención. “El sistema de financiamiento tiene que ver con una pregunta a la base que no tiene relación con las platas, sino con los estándares de calidad que estos niños y niñas necesitan, merecen y que nosotros como organismos colaboradores debemos darles”.

Ximena aclara que quienes trabajan en niñez, están convencidos que es necesario mejorar la respuesta a nuestros niños y niñas, y ese aumento de estándares solo será posible si trae aparejado un aumento real de recursos.

Respecto a cómo María Ayuda pretende invertir estos nuevos recursos, Ximena plantea que es muy importante reforzar la intervención especializada, por ejemplo con horas de psiquiatría y terapeutas ocupacionales, así como todas las lineas de capacitación y formación continua. También espera que se invierta algo en investigación para sistematizar los procesos y buenas prácticas. “Nuestra idea es que la plata efectivamente la podamos usar, desde mi punto de vista, en la formación de quienes están a cargo de los niños y niñas, porque lo que es clave acá es el personal, vale decir cómo cuidamos a los que cuidan para proteger adecuadamente a nuestros niños y niñas”, finaliza.