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El compromiso de María Ayuda para crear su nueva Residencia Modelo


Replantearse la forma de trabajar con y para los niños, niñas y adolescentes de María Ayuda es parte fundamental de la creación de una nueva Residencia Modelo. El proyecto, comenzará a forjarse en Santiago y Concepción y podría estar listo el año 2022.

Mejorar el derecho de miles de niños, niñas y adolescentes a vivir sanos y protegidos, a que puedan acceder a la salud y a la educación que merecen para así mejorar su contexto social y la relación con sus familias, son parte de los objetivos que tiene María Ayuda en la creación de un proyecto para una nueva Residencia Modelo que tendrá como sede inicial la ciudad de Santiago para niños entre 6 y 18 años y Concepción para madres adolescentes y sus hijos en etapa de primera infancia.

Infraestructura y capacitación continua a los profesionales son parte fundamental de este proyecto que tiene por fecha estimativa de entrega el año 2022. Una vez adquirida la experiencia y estudios necesarios en base a estas primeras Residencias Modelo, se podrá escalar al resto de los programas que María Ayuda tiene a lo largo de Chile.

“Los beneficios para los niños y adolescentes, en el corto plazo, serán significativos, ya que el proyecto cuenta con altos estándares de infraestructura, permitiendo mejorar sustancialmente el nivel de habitabilidad y confort, para lo cual se contempla estudiar las variables críticas e incorporarlas al diseño, ya sea en el modelo de intervención como en los requerimientos de infraestructura”, nos cuenta Ignacio Lira, director ejecutivo de María Ayuda.

Para concretar la creación de estas primeras Residencias Modelo,  ya se cuenta con el sitio de la de Santiago, en la comuna de La Florida y para la de Concepción, el Ministerio de Bienes Nacionales entregó en comodato la propiedad donde está planeada la construcción del proyecto, en pleno centro. Por otra parte, cuando estén listos los proyectos arquitectónicos y el modelo de intervención social a desarrollar, se podrá postular a fondos públicos y privados que ayuden a levantar el capital requerido, tanto para la construcción como para la operación del proyecto. Para cada uno de ellos se necesita una inversión inicial superior a 400 millones de pesos.

Por otro lado, el trabajo con los profesionales se centrará en que estos posean los conocimientos y habilidades necesarias para trabajar junto a los niños y a las madres adolescentes y sus hijos de primera infancia, generando una alta especialización en el servicio otorgado, producto de una profesionalización multifuncional apoyada por la investigación teórica y empírica, para mejorar los niveles de calidad en servicio y los estándares de habitabilidad proporcionados por la infraestructura.

Así, se podrá trabajar mejor el desarrollo de vínculos, el trabajo con las redes, acercamiento familiar y la preparación para la vida independiente, logrando una mayor especialización en los profesionales e interacción entre ellos mismos en beneficio de los niños,  las madres adolescentes y sus hijos.

“Las familias también serán beneficiadas, ya que – este proyecto de Residencia Modelo –  permite desarrollar una mejor convivencia entre los usuarios generando espacios de sana convivencia y recepción de sus familias y amistades, lo que fortalece el acercamiento familiar o preparación para la vida independiente”, concluye Ignacio Lira.