A los siete años, egresó del hogar e inició una nueva vida junto a su madre.

Testimonios

A través de la acogida y reinserción familiar desarrollada por nuestros hogares: KARINA VOLVIÓ A SONREÍR

Dejando atrás las huellas de la violencia intrafamiliar y el abandono, esta pequeña pudo iniciar una nueva vida, tras su egreso de los Hogares María Ayuda en Maipú.

En nuestro país, siete de cada diez menores de edad sufre algún tipo de maltrato. De ellos, entre los cuatro y once años, los sectores más pobres son los que enfrentan con mayor frecuencia las consecuencias de la violencia.

Así lo vivió la pequeña Karina, que llegó hasta los Hogares de MARÍA AYUDA cuando sólo tenía cinco años, producto del abandono y de los fuertes maltratos que recibía de la pareja de su padre.

Karina inició el camino de su recuperación en los Hogares de la Villa Santa María de El Bosque en Maipú. Junto al cariño y preocupación de las tías educadoras, y el apoyo del equipo profesional de María Ayuda, se fueron borrando poco a poco de su vida las huellas del maltrato y el abandono que la marcaron desde pequeña.

Como parte del modelo de ayuda desarrollado por la obra, María Ayuda extendió su labor reparadora hacia la madre de Karina, buscando restablecer los vínculos entre ella y su pequeña hija; aprovechó el interés que desde un comienzo manifestó para poder volverla a tener a su lado. Porque, a pesar de que en un comienzo descuidó sus roles maternos como consecuencia de la inmadurez de un embarazo adolescente, seguía manteniendo vivo el amor hacia su Karina.

A través de ayuda sicológica y visitas domiciliares, se inició un trabajo paralelo de ayuda junto a la madre de Karina, supervisando los avances de su preparación para asumir definitivamente el cuidado de la niña, que encontró en su madre una nueva fuente de cariño y preocupación. Las visitas semanales de Verónica a la Villa para ver a su hija, fueron dando paso a las salidas de Karina junto a ella por el día; luego, vinieron las salidas los fines de semanas, mientras poco a poco se iban consolidando los lazos afectivos y de confianza.

Este gran desafío de María Ayuda, de trabajar para que las niñas puedan volver a tener la oportunidad de vivir una experiencia de familia, es una realidad para Karina. A los siete años, egresó del hogar e inició una nueva vida junto a su madre.

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